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sábado, 19 de abril de 2014

Oración por un hijo enfermo



Señor, tu llamaste a los niños
para poner tus manos sobre ellos
y para bendecirlos.
Te suplicamos que extiendas
ahora tu mano sobre nuestro hijo,
para aliviar su dolor, 
para librarlo de todas sus dolencias.
Que tu misericordia
le devuelva la salud del cuerpo 
y del alma, a fin de que,
con corazón agradecido 
pueda siempre amarte y servirte. 
Te lo pedimos a ti que nos amas
y vives por los siglos de los siglos.
Amén.



martes, 8 de abril de 2014

Novena al Divino Niño Jesús


DÍA PRIMERO
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN:
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno, ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS:
Oh Dios, que por amor a nosotros nos ha enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por mediación de los méritos de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

LA PALABRA DE DIOS
"En esto se manifiesta el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo Único para que vivamos por medio de Él". (Jn. 4, 9)
REFLEXIÓN: Dios nos ha amado siempre, Él no odia ni rechaza a nadie; somos nosotros los que muchas veces lo rechazamos a Él por el pecado. Correspondamos a su amor cumpliendo su santa Ley y aceptando a Jesús en nuestra vida.
PROPÓSITO:
Manifestaré mi amor a Dios haciendo todo el bien que pueda a mi prójimo.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Para que los cristianos nos amemos como hermanos. Escúchanos, Señor.
Para que Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su divino agrado. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).


CORO
Oh Divino Niño mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón.
ESTROFAS
Aquí en tu Santuario con fe y oración, te pedimos todos nuestra conversión.
Pequeños y grandes en gran procesión, venimos alegres a hacerte oblación.
Los jóvenes todos con gran persuasión, radiantes de anhelos van al Salvador.
Que nuestras familias como Nazaret, sus grandes virtudes puedan conocer.
Que amemos a todos nos manda el Señor, con todas las fuerzas que amamos a Dios.
Que al fin de mi vida con tu protección, tenga yo la dicha de mi salvación.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

ORACIÓN FINAL:
Oh Jesús, tú que veniste al mundo para ser el servidor de los hombres, haz que imitando tu ejemplo, seamos generosos en el servicio de nuestros hermanos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.



DÍA SEGUNDO
El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Cristo Señor". (Lc. 2, 10-11)
REFLEXIÓN: Dios nos comunica la buena nueva de que ha enviado a su único Hijo para hacerse hombre, salvarnos y que así podamos llegar a ser hijos de Dios.
PROPÓSITO:
Procuraré colaborar con Dios anunciando el Evangelio a las personas con quienes vivo.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Con gran confianza hagamos nuestras peticiones a Dios:
Para que todos nosotros seamos testigos de Cristo y sus apóstoles para con nuestros semejantes. Escúchanos, Señor.
Para que el Divino Niño nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena si es de su agrado. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Jesús mío, ayúdanos a cumplir nuestro compromiso bautismal, de seguir tu Evangelio como norma de nuestra vida y de enseñarlo a los demás. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.



DÍA TERCERO
"Cuando según la Ley de Moisés, se cumplieron los días de purificación de ellos, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor". (Lc. 2, 22)
REFLEXIÓN: Es muy cristiano la costumbre de llevar los niños al templo para presentarlos al Señor, pero que esta presentación sea para confirmar más nuestro solemne compromiso contraído cuando los mandamos bautizar, o sea de enseñarles a ser buenos cristianos, con la palabra y de manera especial con el buen ejemplo.
PROPÓSITO:
Procuraré colaborar con Dios anunciando el Evangelio a las personas con quienes vivo primero con el buen ejemplo y si fuere necesario con algunas palabras.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Confiadamente hagamos nuestras peticiones a Dios.
Para que los padres de familia y los padrinos cumplan con su solemne compromiso de educar cristianamente a los niños. Escúchanos, Señor.
Para que Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su agrado. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Oh, Jesús, Maestro Divino de los hombres, ilumina a los padres de familia y a todos los encargados de la educación cristiana de los niños y de los jóvenes, para que cumplan con la solemne misión que Él les ha encargado. Amén.



DÍA CUARTO
"Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción- ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones". (Lc. 2, 34-35)
REFLEXIÓN: San Agustín decía: "El que te creó sin ti, no te puede salvar sin ti". Dios no nos puede llevar al cielo si nosotros no queremos: respeta nuestra libertad. Aceptamos voluntariamente la salvación que Jesús nos ofrece.
PROPÓSITO:
Me propongo ordenar mejor mi vida, de modo que mis actuaciones faciliten a Jesús su labor de salvarme.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Expongamos a Dios nuestras necesidades como un hijo a un padre amoroso:
Para que nosotros no abusemos de nuestra libertad. Escúchanos, Señor.
Si conviene para mi salvación, el Señor nos conceda la gracia que le pedimos. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Jesús mío: Tú que eres el camino, la verdad y la vida, ayúdanos para que venciendo mi soberbia, cumpla mi compromiso contraído en el bautismo de creer en ti y seguir por toda mi vida. Amén.



DÍA QUINTO
"Al cabo de tres días lo encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles: todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: Hijo ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando. Él les dijo: ¿Y por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
"Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres". (Lc. 2, 46-52)
REFLEXIÓN: La sagrada familia es el modelo  para las familias cristianas: los padres no solamente deben proveer el alimento, vestido e instrucción de sus hijos; sino que tengan en cuenta que son sus educadores especialmente en la fe. Enséñenlos a cumplir sus deberes para con Dios y para con el prójimo. Los hijos, por su parte, a ejemplo del Niño Jesús, tengan cariño a sus padres y sean dóciles a sus enseñanzas para que puedan formarse buenos ciudadanos y buenos cristianos.
PROPÓSITO:
Me esforzaré para que en mi hogar reine el amor y la comprensión que reinaban en el hogar del Niño Jesús.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Por mediación de Jesús hagamos nuestras peticiones a Dios nuestro Señor:
Para que en nuestros hogares florezcan las virtudes del Niño Jesús. Escúchanos, Señor.
Para que, si Dios lo juzga conveniente, nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Oh Jesús, bendice nuestras familias para que los padres sean más responsables de su delicada misión y para que reinen más amor y más comprensión entre padres e hijos. Amén.



DÍA SEXTO
"Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. Mas Jesús al ver esto, se enfadó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el reino de Dios como niño, no entrará en él. Y abrazaba a los niños y los bendecía imponiendo las manos sobre ellos". (Mc. 10, 13-16)
REFLEXIÓN: El mensaje que Jesús trae para nosotros en el día de hoy es éste: Que recibamos con gusto, sencillez y buena voluntad la Palabra de Dios, sin ponerle trabas a la acción divina, convencidos de que Dios nos ama y que su palabra trae para nosotros un mensaje de salvación, y que Dios es un Padre amoroso, y, que no quiere la condenación del pecador, sino que haga esfuerzo por arreglar su vida y se salve.
PROPÓSITO:
Leeré con frecuencia el Santo Evangelio; meditaré en las enseñanzas que me da Jesús y me esforzaré en ordenar mi vida según esas enseñanzas.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Iluminados por la Palabra de Dios, hagamos nuestras peticiones:
Para que Jesús nos haga dóciles a sus divinas enseñanzas. Escúchanos, Señor.
Para que, si es de su agrado, el Señor nos conceda lo que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Te pedimos Señor, que nos ayudes a convencernos de que para conocer a Cristo, necesitamos leer con devoción el Santo Evangelio que debe ser norma de nuestra vida. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.



DÍA SÉPTIMO
"En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: ¿Quién es pues, el mayor en el Reino de los Cielos? Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños no entraréis en el Reino de los Cielos. Así, pues, ese es el mayor en el reino de los Cielos". (Mt. 18, 14)
REFLEXIÓN: Jesús no nos exige que seamos ya perfectos sino que trabajemos por ser mejores. Que dominemos nuestro orgullo y reconozcamos humildemente nuestros pecados; que cambiemos nuestro modo equivocado de pensar y actuar. Él siempre nos ofrece su amor y su perdón.
PROPÓSITO:
Dedicaré todos los días un momento para examinar mi conciencia y trataré de corregir mis defectos con mi esfuerzo personal y la ayuda de Dios.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Confiados en la bondad de Dios hagámosle nuestras peticiones:
Para que nos resolvamos a renovar nuestra vida espiritual y nuestras relaciones con nuestro prójimo. Escúchanos, Señor.
Para que, si es de su agrado, Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Señor, mira nuestra debilidad y nuestra inconstancia y concédenos con el auxilio de tu gracia, que a ejemplo de tu Hijo Jesús, crezcamos cada día en amor a Ti y a nuestro prójimo, sin descuidar nuestro progreso humano y cultural. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.



DÍA OCTAVO
"Y el que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que escandalice a uno de estos niños que creen en mí, más le valía que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos!". (Mt. 18, 5-7)
REFLEXIÓN: Jesús dice en otra parte del Evangelio: "Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos". (Mt. 5, 16)
Los hijos, especialmente los pequeños, imitan los ejemplos de los mayores y aquí están en primer lugar de los padres de familia. El matrimonio es sagrado porque fue Dios el que lo instituyó y por eso mismo su misión es sagrada ante Dios, ante la Iglesia y ante la sociedad, en la educación integral de sus hijos. Pensemos si nuestras actitudes son educativas para los niños que viven con nosotros.
PROPÓSITO:
Jesús nos advierte a los cristianos que a ejemplo suyo debemos ser luz de buen ejemplo para todos.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Dialoguemos con Dios y expongámosle nuestras peticiones:
Para que seamos capaces de representar dignamente a Jesús en todas partes. Escúchanos, Señor.
Para que, si el Señor lo juzga conveniente, nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Oh Jesús, tú que siempre has sido el bienhechor de la humanidad, ayúdanos con tu divina gracia para que a ejemplo tuyo, con nuestras buenas obras demos buen ejemplo a todos. Amén.



DÍA NOVENO
"El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma contigo al Niño y a su Madre y huye a Egipto, allí estarán hasta que te avise. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle. Él se levantó, tomó de noche al Niño y a su Madre y se retiró a Egipto; y allí estuvo hasta la muerte de Herodes; para que cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo". (Mt. 2, 13-15)
REFLEXIÓN: Dios desde toda la eternidad movido por su amor al hombre, tiene elaborado un plan para salvarlo. Con el abuso de su libertad, el hombre obstaculiza este plan de salvación. Nuestro deber es colaborar con Él mismo. Dios siempre cumple lo que promete. Nosotros con frecuencia no cumplimos.
PROPÓSITO:
Voluntariamente voy a colaborar con Dios en mi propia salvación y en la de los demás.
ORACIÓN COMUNITARIA:
Con confianza de hijos, dirijamos a Dios nuestro Padre, nuestras peticiones:
Para que Jesús nos ayude a hacer buen uso de nuestra libertad. Escúchanos, Señor.
Para que, si es de su agrado, nuestro buen Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Oh, Jesús mío, que no quieres la perdición del pecador sino que se convierta y viva, ayúdanos con tu divina gracia para que comprendamos que la observancia de tus divinos mandamientos nos lleva a la felicidad temporal y eterna. Amén.


GOZOS
PARA LA FIESTA DEL NIÑO JESÚS
(Letra del P. Juan Sierra, Salesiano)
CORO
A Ti venimos, Niño Divino, de nuestras almas Rey y Señor; bedícenos, que no nos falte tu bendición (bis).
ESTROFAS
Niño Divino que de los cielos bajaste en prenda de un amor, haz que aprendamos, según tu ejemplo, a honrar al Padre, nuestro Creador.
Guía nuestra vida, Niño Adorado, y haz que dejemos de obrar mal; que en las familias siempre sepamos, padres y hermanos vivir en paz.
Que en la alegría y amor fraterno, de nuestra patria y amor fraterno, de nuestra patria reine tu amor; para que todos por igual sientan tus bendiciones con gran fervor.
Con tus bracitos, abiertos siempre, Niño Divino Mi Redentor, los corazones como la mente, sientan presente tu tierno amor.
En nuestra vida y en nuestra muerte amable hermano, Dios Salvador, que te sigamos con ansia fuerte, cumpliendo todos nuestra misión.

Historia del Divino Niño Jesús

Historia de la Devoción


E
n el año 1935 llegó el Padre Salesiano Juan del Rizzo al barrio "20 de julio", al sur de Bogotá, una región muy solitaria y abandonada en aquellos tiempos. Le habían prohibido emplear la Imagen del Niño de Praga porque una asociación muy antigua reclamaba para ella el derecho exclusivo de propagar esa imagen. El Padre del Rizzo estaba convencido de que a Dios le agrada mucho que honremos la infancia de Jesús, pues así lo ha demostrado con innumerables y numerosos milagros. ¿Si otros niños son tan inocentes y tan dignos de ser amados, cuánto más lo será el niño Jesús? Además recordaba muy bien la promesa hecha por Nuestro Señor a una santa: " Todo lo que quieres pedir pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado si te conviene conseguirlo". Así que no desistió de propagar la devoción al Divino Niño pero dispuso adquirir una nueva imagen.Se fue a un almacén de arte religioso llamado "Vaticano"  propiedad de un artista italiano, y le encargó una imagen bien hermosa del Divino Niño. Le prestaron una imagen bellísima, el padre la llevó para sus solitarios, desérticos y abandonados campos del "20 de julio". Ahora empezaría una nueva era de milagros en esta región.Esta es un de las imágenes más hermosas y agradables que han hecho de nuestro Señor. Con los brazos abiertos como queriendo recibir a todos. Con una sonrisa imborrable de eterna amistad. Atrae la atención y el cariño desde la primera vez que uno le contempla. Allí a su alrededor se han obrado y se siguen obrando maravillosos favores, para quien no conozca los prodigios que obtiene la fe parecerían fábulas o cuentos inventados por la imaginación, pero que son muy ciertos para quienes recuerdan la promesa de Jesús " Según sea tu fe así serán las cosas que te sucederán".El Padre Juan comenzó a narrar a las gentes los milagros que hace el Divino Niño Jesús a quienes le rezan con fe y a quienes ayudan a los pobres, y empezaron a presenciarse prodigios admirables: enfermos que obtenían la salud, gentes que conseguían buenos empleos o estudio para los niños, o casa o éxito en los negocios. Familias que recobraban la paz. Pecadores que se convertían. Y cada persona que obtenía un favor del Divino Niño Jesús se encargaba de propagar su devoción entre amigos y conocidos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Oración de los padres por un hijo pequeño



Señor Jesús
Que quisiste un día ser también niño, 
Protege a nuestro hijo...,
Fruto de nuestro amor,
Fuente de nuestra alegría, 
Esperanza de nuestra vida.

Tú que dejabas a los pequeños que se acercaran 
A ti cuando estabas en la tierra, 
Y los bendecías, 
Bendice también al nuestro
Y no permitas que su inocencia sea profanada 
Por el mal. 

Haz que crezca según tu ejemplo,
En edad, sabiduría y gracia. 
Acércanos a su inocencia;
Haz que veamos tu rostro en sus ojos
Y que en él reencontremos nuestra infancia, 
Con todas sus promesas. 
Que nuestro hijo nos enseñe a ser niños también a nosotros,
Para entrar en el reino de los cielos. 
Amén. 



viernes, 27 de septiembre de 2013

La voluntad de Dios. Oración para aceptar la voluntad de Dios

En los últimos mensajes expuestos por la Virgen María y Nuestro Señor se nos ha pedido repetidamente que confiemos en la voluntad de Dios, pero... aceptamos y conocemos la voluntad de Él? Cómo hacer para confiar plena y ciegamente en Sus decisiones aunque no concuerden con la que nosotros esperamos?

ORACION PARA ACEPTAR LA VOLUNTAD DE DIOS

Has clavado, Señor, tu cruz sobre mi alma,
Sobre mi cuerpo, Sobre mi corazón, Me ofreces el dolor
Uy de todos los dolores eliges para mía el que tú sabes
Que más agudamente va a atravesar mi corazón.
Ayúdame, Señor, a soportar esta cruz.
Sin amargura, sin abatimiento,
Sin consideración alguna sobre mí.


Cuando queremos aceptar la voluntad de Dios

Para orar. Jesús nos enseña a abrazar la voluntad del Padre.

He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra 
Lucas 1, 38


PALABRA DE DIOS

Jesús nos enseña a abrazar la voluntad del Padre

“Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.» Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieres tú.» Viene entonces a los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.»”
Mateo 26, 36-42


Dejarnos “hacer” por Dios

“Palabra que Yahvé dirigió a Jeremías: Levántate y baja a la alfarería, que allí mismo te haré oír mis palabras. Bajé a la alfarería, y resulta que el alfarero estaba haciendo un trabajo al torno. El cacharro que estaba haciendo se estropeó como barro en manos del alfarero, y éste volvió a empezar, trasformándolo en otro cacharro diferente, como mejor le pareció al alfarero. Entonces me dirigió Yahvé la palabra en estos términos: ¿No puedo hacer yo con vosotros, casa de Israel, lo mismo que este alfarero? -oráculo de Yahvé-. Lo mismo que el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.” Jeremías 18, 1-6

“Mantente firme en el consejo de tu corazón, que nadie te será más fiel que él. Pues el corazón del hombre puede a veces advertir más que siete centinelas sentados en su torre de vigilancia. Pero por encima de todo suplica al Altísimo, para que dirija tus pasos en la verdad.”
Eclesiástico 37, 13-15

“¡Qué hermosas son todas las obras del Señor!, todas sus órdenes se cumplen a su tiempo. No hay por qué decir: ¿Qué es esto? Y esto ¿para qué sirve? Todo se indagará a su tiempo. A su palabra el agua se detuvo como una masa, a su voz se formaron los depósitos de las aguas. A una orden suya se cumple todo cuanto desea, y nadie puede impedir su salvación. Todas las acciones de los hombres están ante él, y nada puede ocultarse a sus ojos. Su mirada abarca toda la eternidad, y nada le causa admiración. No hay por qué decir: ¿Qué es esto? Y esto ¿para qué sirve?, pues todo ha sido creado con un fin. Para los fieles son llanos sus caminos, para los malvados son piedras de tropiezo.
«Las obras del Señor son todas buenas, y él provee oportunamente a cualquier necesidad. No hay por qué decir: Esto es peor que aquello, porque todo será reconocido en su momento. Y ahora con todo el corazón y a plena voz cantad himnos, y bendecid el nombre del Señor.»”
Eclesiástico 39, 16-21. 24. 33-35


Súplica humilde

“Escucha, Dios mío, mi oración,
y presta oído a mi súplica;
respóndeme leal, por tu justicia.
Ya se apaga el aliento en mí,
mi corazón por dentro enmudece.
Recuerdo los días de antaño,
medito todas tus acciones,
pondero las obras de tus manos;
hacia ti tiendo mis manos,
como tierra sedienta de ti. 
¡Respóndeme pronto, Dios mío,
que ya me falta el aliento;
no escondas tu rostro lejos de mí,
pues sería como los que bajan a la fosa!
Hazme sentir tu amor por la mañana,
pues yo cuento contigo;
muéstrame el camino que he de seguir,
pues estoy pendiente de ti.
Líbrame de mis enemigos, Señor,
pues busco refugio en ti;
enséñame a cumplir tu voluntad,
tú, que eres mi Dios;
tu espíritu, que es bueno, me guíe
por una tierra llana.
Por tu nombre, Dios, dame la vida,
por tu justicia, líbrame de la angustia;”.
Salmo 142, 1. 4-11


“Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la guardan”
Lucas 11,28

“Dichosos los que caminan rectamente,
los que proceden en la ley de Yahvé.
Dichosos los que guardan sus preceptos,
los que lo buscan de todo corazón;
los que, sin cometer iniquidad,
andan por sus caminos.
Mi porción es Yahvé. He decidido
guardar tus palabras.
Busco con anhelo tu favor,
tenme piedad por tu promesa.
He examinado mis caminos
y vuelvo mis pasos a tus dictámenes.
Me doy prisa, sin tardar,
en observar tus mandamientos.
Tu palabra es antorcha para mis pasos,
luz para mi sendero.
Lo he jurado y he de cumplirlo:
guardar tus justas disposiciones.
Estoy sobremanera humillado, Yahvé,
dame la vida conforme a tu palabra.
Acepta, Yahvé, los votos de mi boca,
y hazme ver tu voluntad.
Mi vida está en mis manos sin cesar,
pero no olvido tu ley.
Me tienden lazos los malvados,
pero no me desvío de tus ordenanzas.
Tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre.
Aborrezco la doblez
y amo en cambio tu ley.
Tú eres mi escudo y mi refugio,
yo espero en tu palabra.
¡Apartaos de mí, malvados,
quiero guardar los mandamientos de mi Dios!
Sostenme con tu promesa y viviré,
no defraudes mi esperanza.
Sé tú mi apoyo y estaré a salvo,
y sin cesar me fijaré en tus preceptos.
Rebosan paz los que aman tu ley,
ningún contratiempo los hace tropezar.
Espero tu salvación, Yahvé,
y cumplo tus mandamientos.
Aspiro a guardar tus dictámenes,
los amo sobremanera.
Guardo tus ordenanzas y dictámenes,
tienes presente todos mis caminos.
Llegue mi grito ante ti, Yahvé,
por tu palabra hazme comprender.
Llegue mi súplica a tu presencia,
líbrame por tu promesa.
Mis labios proclaman tu alabanza,
pues tú me enseñas tus preceptos.
Mi lengua proclama tu promesa,
pues justos son tus mandamientos.
Acuda tu mano en mi socorro,
pues he elegido tus ordenanzas.
Anhelo tu salvación, Yahvé,
tu ley hace mis delicias.
Que mi ser viva para alabarte,
que tus disposiciones me ayuden.
Me he descarriado como oveja,
ven en busca de tu siervo.
No, no olvido tus mandamientos.”
Del Salmo 118


ORACIONES 

Padre nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; 
venga a nosotros tu reino; 
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. 
Danos hoy nuestro pan de cada día; 
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación 
y líbranos del mal.
Amén.

Consagración al Espíritu Santo

¡Oh Espíritu Santo! Recibe la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser. Dígnate ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía y mi Fuerza.
Yo me abandono sin reserva a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus inspiraciones.
¡Oh, Espíritu Santo! Transfórmame con María y en María, en Cristo Jesús, para gloria del Padre y salvación del mundo. Amén.
P. Félix de Jesús Rougier

lunes, 16 de septiembre de 2013

Oración del maestro

PERMÍTEME SEÑOR

Conocer, comprender y educar a todos mis alumnos; tratarlos con
autoridad y firmeza sin maltratarlos; respetar su individualidad,
independencia y libertad; haciéndoles entender que tienen deberes y
colaboración con los demás.

Recordar siempre que la misión que me has encomendado, aunque difícil es muy bella;
"Formar el mundo del mañana".
Oírlos en sus dudas y reclamos, aceptando que como humano no soy dueño de la verdad y por lo tanto he fallado y puedo equivocarme.

Señor, que todo sea por el bien de mis alumnos que son mi mayor compromiso.

martes, 3 de septiembre de 2013

Via Crucis de un Niño que No Nació

Jesús: que bajaste hasta encarnarte como Hijo de hombre y asumir la condición de niño indefenso en el seno de tu Santísima Madre, la Bienaventurada Virgen María, te suplicamos que ilumines las conciencias de los médicos y legisladores, y que bendigas a todas las madres, para que todos los niños concebidos disfruten del precioso don de la vida.
Que la amorosa protección de María cubra a todos los pequeños en el vientre de sus madres y los proteja en su nacimiento.
Te lo pedimos a Ti que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén…

1ª Estación:
Jesús es condenado a muerte:
¡He sido condenado a muerte ya antes de nacer!
El amor no me ha llamado a la vida y por eso nadie me ama.
2ª Estación:
Jesús carga la Cruz:
Me han cargado con el estigma de “no deseado”, se me considera una desgracia, una carga no querida, una complicación y me rechazan. Debo desaparecer.
3ª Estación:
Jesús cae por primera vez:
Me han convertido en un problema, un caso, nadie me considera una persona… sólo soy un “caso de embarazo no deseado”, un inoportuno del cual fácilmente se pueden deshacer.
4ª Estación:
Jesús se encuentra con su Santa Madre:
Tu encuentro con María, tu madre, Señor, ha sido muy doloroso y triste, pero yo no tengo una madre como tú, que me consuele y llore por mí, estoy encerrado en el vientre de una mujer que me entregará para que me maten.
5ª Estación:
Simón el cirineo, ayuda a Jesús a cargar la cruz:
A ti, Señor, te han ayudado a llevar tu cruz, a mí nadie me ayuda ni se compadece de mí…
A mi madre le darán anestésicos para que no sufra cuando yo me esté muriendo…
6ª Estación:
Verónica limpia el rostro de Jesús:
¡Oh, Jesús, si a mi pudiera consolarme y ayudarme una Verónica en mi impotencia e indefensión!
¿Nadie está enterado ni entiende mi desgracia, mi tragedia personal? ¿Nadie me defiende? ¿Por qué callan las leyes? ¿Por qué callan los cristianos?
7ª Estación:
Jesús cae por segunda vez:
Mientras yo sea así de pequeño e indefenso, fácilmente me pueden destruir.
Mi padre hace cálculos a nivel económico, cuánto le puede llegar a costar, en lo referente a la crianza, educación, etc.
Económicamente soy una carga, evidentemente mi muerte es más barata, menos gasto, es el argumento de más peso… el que decidió mi suerte.
8ª Estación:
Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén:
¡Jesús, mucho no te han ayudado el llanto de las mujeres de Jerusalén, ellas no han podido evitar tu muerte!
¡Cómo a mí… de que me sirven los tan proclamados derechos humanos y las leyes, si en vez de protegerme abren y allanan el camino a mi muerte!
9ª Estación:
Jesús cae por tercera vez:
¡La situación es clara, debo morir! Las planificaciones del más alto nivel mundial, las llamadas “políticas de población” así lo han decidido… justo para mí no hay espacio ni lugar en este ancho y largo mundo…
10ª Estación:
Jesús es despojado de sus vestiduras:
Antes de crucificarte, Señor, te han despojado de tus vestiduras, yo en cambio todavía no tengo nada que me cubra… sólo esta delicada piel de la cual me tomarán firmemente y la desgarrarán!
11ª Estación:
Jesús es clavado en la Cruz:
A ti te han clavado en una cruz, mi cuerpo será despedazado y desgarrado, concienzudamente mis restos serán contados y controlados… no sea que incluso pueda llegar a provocar una infección.
12ª Estación:
Jesús muere en la cruz:
Tú te estás muriendo… y yo también. Tú eres inocente… igual que yo. ¡Acuérdate Señor de mí cuando llegues a tu reino de la vida eterna!
13ª Estación:
Jesús es bajado de la Cruz:
Muerto tú has sido recogido por los brazos amorosos de tu afligida madre, y así nuevamente te acunó sobre el seno que te dió la vida…
Pero yo… nadie me recoge, sólo soy un mal recuerdo, una carga que pesa sobre la conciencia…
14ª Estación:
Jesús es colocado en el sepulcro:
A ti te depositaron en un sepulcro, a mí… en un recipiente de desperdicios, de basura.
Mientras espero el día del juicio final, cuando con profundo dolor deberé testificar contra “mis padres”, ruego con todo mi amor de hijo, como tú me enseñaste… Padre, perdónalos, como yo los he perdonado, porque no saben lo que hacen.

“Señor, dales descanso eterno a todos los niños abortados y permíteles que corran y jueguen en los jardines del cielo.”

miércoles, 26 de junio de 2013

Novena a Santa Marta. Patrona de las causas urgentes y difíciles

[Estampa de santa Marta] 


 


ORACIONES PARA TODOS LOS DÍAS

Por la Señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición. Altísimo y amantísimo Redentor Nuestro, por el incomparable e inexplicable amor que nos tiene Vuestro Sagrado Corazón, os hicisteis hombre como nosotros padeciendo los más acerbos dolores y menosprecios mientras vivíais, muy especialmente durante tu pasión y muerte en la Cruz, y por estos padecimientos te ruego humildemente que me perdonéis todos mis pecados de los cuales me arrepiento de todo corazón.
Perdón, dulcísimo Jesús mío, y por los padecimientos que sufrió vuestra Santísima Madre, por los merecimientos del glorioso Patriarca San José, y de su sierva Santa Marta me propongo nunca más pecar ayudado de vuestra gracia. Amén.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda:


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ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Oración a la Santísima Virgen. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los ángeles y de los Santos, vuelve a nosotros estos ojos misericordiosos, y compadeceos de nosotros miserables pecadores que recurrimos a Vos. Bien lo sabéis, celestial Señora, el peligro que nos rodea y amenaza a nuestro cuerpo y alma; socórrenos y defiéndenos hasta que nos veamos libres en la tierra de los bienaventurados. Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulcísimo Corazón de María, sed mi salvación!
Procura confesar y comulgar durante la novena.


DÍA PRIMERO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo del amor a Dios y como les ha servido.
Oración.¡Oh Santa Patrona mucho habéis aprendido de las enseñanzas de nuestro Divino Maestro, vuestra diligencia no se ha menguado sino más bien lo juntasteis con la mansedumbre y humildad de vuestro corazón. Por esta gracia que le concedió Nuestro Señor, interceded por nosotros pidiendo la gracia abundante para que podamos servirle más y más en esta vida y gozarle en la otra. Amén.

Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA SEGUNDO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.
Meditar como has velado por la honra de Dios.
Oración.Rogad a Dios, dulce Patrona nuestra, que seamos fieles en el desempeño de nuestros deberes cristianos, celosos en velar por la honra de Dios y así obtengamos después de todo una santa muerte. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA TERCERO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo sobre la Oración.
Oración. Gloriosa Santa, por vuestra diligencia en la oración y dulces coloquios con Dios alcánzanos de El la gracia de ser fervientes en la oración y constantes en el ejercicio de la virtud. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA CUARTO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo sobre ayuno y padecimientos.
Oración. Ruega por nosotros, Patrona nuestra, que Dios ilumine nuestro entendimiento, y nos conserve de las falsas doctrinas que el mundo propaga contra la Santa Iglesia de Dios. Queremos las enseñanzas de Jesucristo, las mismas que seguisteis y os empeñasteis a que otros las conozcan, tras grandes sacrificios, para que seamos dignos merecedores de la gloria eterna en el cielo. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA QUINTO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo sobre el amor y caridad al prójimo.
Oración. Amable Patrona nuestra y obediente discípula de Cristo, durante su vida mortal practicasteis esta hermosa virtud de caridad, rogad por nosotros a nuestro Divino Maestro que nos conceda la gracia de ser caritativos para con los indigentes, máxime para los que con la pobreza peligran caerse en pecados graves perdiendo el Alma por toda la eternidad. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA SEXTO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo sobre la humildad.
Oración. Gloriosa Patrona, por la humildad que llevasteis hasta llegar a tan alta perfección, rogad a nuestro Señor Jesucristo que nos conceda la misma virtud de la cual mucho necesitamos en esta vida cotidiana en este valle de lágrimas. Esperamos de vuestro valimiento esta gracia para que un día podamos gozar con vos la eterna bienaventuranza. Amen.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA SÉPTIMO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.

Meditar algo sobre la Pureza.
Oración. Ayudadnos, Santa Marta, contra las asechanzas del mundo y de la carne, y alcánzanos de Dios la gracia de ser santos y puros. Socorrednos y ayudadnos; con vos queremos reinar en el reino de vuestro esposo, Cristo Jesús. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA OCTAVO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.
Meditar algo sobre la devoción a la Santísima Virgen.
Oración. Amabilísima Patrona nuestra, Santa Marta, con mucha devoción servisteis a Jesús y a María, y ahora que estáis gloriosa en el cielo y vuestro valimiento para con Jesús y su Santísima Madre es muy grande, pedidles que se dignen concedernos la gracia de la perseverancia final; y pedidles también que antes que demos los últimos sollozos de la vida tengamos un dolor perfecto de nuestros pecados y un ardentísimo amor a Dios y conformidad a su santa Voluntad. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.
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DÍA NOVENO 

Comenzar con las oraciones iniciales para todos los días.
Meditar algo sobre la devoción a San José.
Oración. Santa Marta, ya que estáis en el cielo y conocéis el poder de San José, suplicad a tan bondadoso Patriarca que nos alcance de su Divino Hijo la gracia de vivir cristianamente, imitándole en la pobreza, en el cumplimiento de los mandatos de Dios y de nuestras propias obligaciones y mediante esto obtener la vida eterna en el cielo. Amén.
Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.